Vacío de sentimientos lo hizo sentir al llegar al camino tibiamente iluminado. Se preguntaba ¿cuál era la razón de no elegir entrar en aquel castillo? por que no había más en juego que la incertidumbre de una posible aventura.
Muy en el fondo una voz lo llamaba a volver sobre sus pasos y buscar esa posible aventura, que por más oscura que parecía ser, podría ser absolutamente exitante.
Por otra parte estaba la seguridad del camino, que a medida que sumaba pasos, la luz brillante de quien sabe que cuerpo celeste inundaba el recorrido. Se hacía presente la soledad, a pesar de encontrarse seguro, todavía le gruñia las tripas y no hizo más que indagarse sobre el camino que tomó.